Aviso legal ⚖️
La presente obra, titulada Pronunciación de movimientos, integra el Método de Improvisación Creativa (MIC®) de Gutiérrez–Villarreal y se encuentra protegida por las leyes vigentes de propiedad intelectual.
Su versión original está registrada en la Dirección Nacional de Derecho de Autor (DNDA), conforme expediente presentado por los autores.
Las expresiones conceptuales, terminología y definiciones incorporadas en este texto forman parte del Glosario MIC®, concebido dentro de un paradigma educativo original aplicado a la enseñanza del tango.
Queda prohibida la reproducción total o parcial, adaptación, traducción o distribución por cualquier medio sin autorización expresa y escrita.
© Gutiérrez–Villarreal.
Todos los derechos reservados.
Derechos reservados
© Pablo Gutiérrez – Celia Villarreal
Todos los derechos reservados.
Queda prohibida la copia, adaptación, digitalización, venta o distribución sin la autorización correspondiente.
Primera edición
Año Enero 2024
Cipolletti – Río Negro – Argentina
El proyecto de resignificación del lenguaje en el ámbito educativo y de práctica del tango es una propuesta que plantea el Método de Improvisación Creativa® de los maestros de Tango Celia Villarreal y Pablo Gutiérrez.

El tango, como danza de improvisación, requiere una comunicación clara y efectiva entre sus bailarines.
Tradicionalmente, se ha hablado de "marcar" como la manera en que una persona guía los movimientos de la otra.
Sin embargo, este concepto puede generar interpretaciones erróneas, fomentando una relación unidireccional en la que una parte impone y la otra simplemente sigue.
Para solucionar esto, y luego de mas de una década de investigación en clase proponemos una nueva manera de expresarnos en el lenguaje educativo y de práctica del tango
resignificando un término y aplicándolo al proceso de comunicación de los movimientos: la "pronunciación del movimiento".
El lenguaje que utilizamos para enseñar y aprender moldea nuestras creencias, estados mentales y respuestas físicas. Según Vygotsky (1986), el lenguaje no es solo un medio de comunicación, sino que estructura nuestro pensamiento y acción.
En la pedagogía del tango, el vocabulario utilizado por los docentes no es neutro: influye en cómo los estudiantes perciben su rol en el baile y en cómo interiorizan la experiencia del movimiento.
Stuart Hall (1997) sostiene que la resignificación de palabras dentro de un contexto cultural transforma las prácticas sociales.
En el tango, al sustituir la expresión "marcar" por "pronunciar", promovemos una pedagogía más equitativa, donde la comunicación entre los bailarines no está basada en jerarquías de poder, sino en la claridad de la expresión corporal.

La teoría de la encarnación cognitiva (Lakoff y Johnson, 1980) sugiere que el lenguaje no solo describe la realidad, sino que la configura a nivel físico y emocional.
Las palabras que usamos en el aprendizaje del tango afectan cómo los bailarines experimentan su cuerpo y su relación con el otro.
Decir a un alumno "pronuncia el movimiento" en lugar de "márcale” genera una aproximación más cuidadosa, precisa y significativa.
La propuesta inicia con la expresión “Pronunciar” Movimientos como ejemplo de resignificar y establecer un nuevo concepto, basado en la idea de que la danza, al igual que el lenguaje verbal, es un medio de comunicación que requiere claridad, intención y ajuste a la percepción del otro.
Basados en el apoyo neurocientífico, el coaching ontológico y de tantos autores que indican que las palabras no son inocentes y que tienen un gran poder ("El Líder que Sirve" A. Marchesán) y que sus significados son los responsables creativos de nuestros estados mentales y nuestro entendimiento, se comprende que los maestros tienen en sus manos un gran poder para crear imágenes mentales, sensaciones, sentimientos y entendimiento en los alumnos que se acercan a sus clases.
Por lo cual encontramos necesario reevaluar el uso de las palabras y los términos tradicionalmente utilizados en clase para crear estados mentales de comprensión y entendimiento más claros en los alumnos y bailarines de tango.

Surge la necesidad de apropiar esta palabra a la comunicación de los movimientos de tango luego de haber buscado, estudiado e incluso trabajado en la construcción de una nueva palabra que sea afín en todo sentido al término, pero no encontrar en la lengua española y otras lenguas una palabra que, al sonar y ser utilizada, tenga las mismas características de esta pero que aplique específicamente a los movimientos y no al sonido.
Así como en el habla, la pronunciación implica articular sonidos de manera clara para ser comprendidos, en el tango, "pronunciar movimientos" significa expresar una acción corporal con precisión y sensibilidad hacia el receptor del movimiento.

El propósito de esta propuesta es generar un cambio de paradigma en el uso del lenguaje en la enseñanza y transmisión de los conceptos de la danza y en el ámbito de la práctica del baile, reemplazando el concepto tradicional de "marcar" por uno más preciso que describa el dinamismo de una comunicación bidireccional y las responsabilidades individuales que conlleva la comunicación.
La palabra "marcar", históricamente utilizada en el tango, ha sido frecuentemente interpretada como una acción unilateral en la que una persona impone su voluntad sobre la otra, lo cual ha generado desafíos tanto comunicativos, como físicos y emocionales dentro del baile.
Por otro lado, la expresión, "pronunciar movimientos" fomenta una práctica de la comunicación en la que ambos bailarines son emisores y receptores activos, desarrollando una escucha activa no solo hacia el otro, sino también hacia sí mismos prestando atención a la forma en que nos comunicamos, es decir, prestando atención a la forma de cómo decimos las cosas y cómo escuchamos. Esto implica que cada letra o unidad de movimiento, al ser pronunciada por el emisor, debe ser comprendida, iniciada y finalizada por el receptor, creando un verdadero diálogo corporal.
Definición:
Pronunciar Movimientos
"es el acto de comunicar una intención de movimiento, a un receptor, sin hablar".
Implica ejecutarlo con la claridad y precisión necesarias para que el receptor lo perciba sin que exista la sensación de imposición.
Se trata de expresar la intención con nitidez, respetando la respuesta de la otra persona, permitiendo así un diálogo fluido y natural.
La forma en que se pronuncian los movimientos puede variar, ya que la comunicación es un proceso complejo y adaptable.
Dentro del Método de Improvisación Creativa® (MIC®), se propone un modelo neutro de comunicación de los elementos fundamentales del tango asemejándolos a letras de un alfabeto.

Este modelo de pronunciación ha sido probado con éxito tanto en personas que nunca han bailado tango como en bailarines experimentados.
Cada emisor aprende cómo se transmiten y comunican las unidades fundamentales de movimiento y practica su pronunciación ajustando la articulación del mensaje buscando emitirlo con claridad hasta lograr enviar un mensaje inconfundible según su receptor lo requiera.
El receptor puede o no conocer este lenguaje y estar en diferentes niveles de comprensión o respuesta, sin embargo, el modelo de comunicación que propone este método es claro y permite al receptor lograr percibir el mensaje sin imposición.
Por ello, el emisor aprende a pronunciar cada unidad de movimiento fundamental y ajusta su pronunciación según su propia habilidad y el nivel de lenguaje del otro, sin imponer su intención, atento a la respuesta del receptor.

La escucha activa del emisor, registrando cómo se está comunicando y realizando ajustes según lo que requiere su receptor.
El ajuste de la pronunciación, modificando la claridad, intensidad y forma según la interacción.
El respeto por la respuesta del otro, evitando forzar u obligar el movimiento y estando atento a si el receptor desea comunicarse y participar activamente en el diálogo corporal.
La escucha activa del receptor, buscando percibir y comprender el mensaje para luego dar una respuesta.
La construcción de una conversación creativa, donde ambos bailarines son emisores y receptores y la opinión constructiva del movimiento de ambos tiene el mismo valor.
La/s forma/s y competencias en la realización de la pronunciación de cada unidad de movimiento y sus variantes son tantas, variadas y complejas que son cuestión de estudio en el método MIC®
Tradicionalmente, en el tango se ha utilizado el término "marcar", lo que ha generado problemas comunicativos y físicos, especialmente en el contexto donde la relación entre los bailarines se determina por "roles" los cuales no consideran la idea de dos bailarines construyendo o comunicándose.
La idea de "marcar" ha sido interpretada por muchos como una acción unilateral en la que una parte impone su voluntad sobre la otra, generando prácticas poco sensibles y limitando la capacidad de comunicación y expresión del receptor.
En cambio, "pronunciar" implica un proceso más consciente y preciso, donde la comunicación no es impuesta, sino articulada de manera clara y respetuosa. Al igual que en el lenguaje hablado, si un receptor no comprende, el emisor tiene la responsabilidad de ajustar su pronunciación para mejorar la comunicación.
Además, invita al emisor a una escucha constante de las capacidades o limitaciones de su receptor, ya sea por no conocer el idioma, estar iniciando en el baile, por una diferencia de conocimientos o por dificultades físicas que impidan realizar ciertos movimientos.
De esta forma, al pronunciar movimientos a una persona que recién inicia la práctica del movimiento, el emisor deberá evaluar y ajustar la intensidad, la espera, el tono y la escucha para asegurarse de que su receptor está comprendiendo y procesando la información del lenguaje.
Así, el emisor podrá pensar en cómo dice las cosas y teniendo en cuenta a quién se lo dice.
El término "marcar" ha sido ampliamente aceptado en el ámbito educativo y milonguero, pero su uso está cargado de connotaciones que pueden limitar la percepción del aprendizaje del tango:
"Marcar" implica dirección unilateral: Puede interpretarse como una acción donde un bailarín impone y el otro recibe.
"Guiar" sugiere un liderazgo absoluto: Refuerza estructuras de rol fijas, donde uno "conduce" y el otro "sigue".
"Conducir" está asociado a control y mando: Puede limitar la posibilidad de que la pareja desarrolle una escucha activa y participativa.

En cambio, la "pronunciación de movimientos" propone:
Una comunicación mediante invitación: Ambos bailarines articulan sus movimientos con claridad, generando una interacción equitativa.
Atención a la percepción del otro: No se trata de "imponer" un movimiento, sino de hacerlo perceptible y comprensible.
Un aprendizaje basado en la expresividad: Se incentiva la construcción conjunta del baile en lugar de una estructura jerárquica de roles, donde solo una parte tiene la voz creativa.
El lenguaje que utilizamos en la enseñanza del tango no sólo afecta la técnica, sino también la manera en que los bailarines se relacionan con el mundo.
Palabras como "marcar" pueden reforzar modelos de comunicación basados en el control, mientras que "pronunciar" fomenta una expresión más abierta y consciente.

Los bailarines que interiorizan este concepto lo trasladan a su vida cotidiana, favoreciendo una comunicación más clara y empática.
Según Paulo Freire (1970), el lenguaje es una herramienta de transformación social.
La educación basada en un lenguaje equitativo empodera a los aprendices, fomentando una pedagogía de la autonomía en lugar de la dependencia.
En este sentido, la "pronunciación de movimientos" no es solo un cambio semántico, sino una reforma en la manera de concebir la enseñanza y el aprendizaje del tango.


Dentro de esta propuesta, identificamos cinco unidades de movimiento fundamentales del tango.
Decimos “FUNDAMENTALES” y no “Básicas” ya que estos elementos fundamentales son la mínima unidad necesaria para la construcción del baile y movimientos de tango.
Esta expresión impacta en la percepción personal que cada alumno o bailarín tiene de si mismo, al eliminar de la ecuación la etiqueta indicadora del nivel personal de habilidad para el baile encerrada en la identificación por niveles como "Básico, Intermedio y Avanzado".
Hablar con estas formas abre lugar al pensamiento, o identificación personal de cada bailarín, según su nivel de baile.
Es decir, el bailarín se identifica a sí mismo, o a los demás, como poco avanzados o de menor conocimiento, y esto, no habla de su capacidad comunicativa con las diferentes personas ya que las expresiones “iniciado”, “básico”, “avanzados”, han sido utilizadas en los métodos secuenciales como indicadores de "NIVEL" algo que resulta subjetivo al contrastarlo con la capacidad de comunicarse eficazmente.
Siendo que las unidades de movimiento se asemejan a las letras que construyen las palabras y frases de un lenguaje, en el tango, estas unidades de movimientos, son las "letras" que construyen el baile.
Estas obedecen a las reglas de combinación del “Esquema Creativo” y, la habilidad del bailarín, para pronunciarlas y combinarlas generarán la complejidad resultante de la ejecución.

Unidades fundamentales de movimiento y sus propiedades:
Paso adelante
Paso atrás
Apertura
Cambio de peso
Pivote
Cada unidad de movimiento es única y combinable con las demás, lo que permite una construcción fluida y estructurada de la danza.
Además, cada unidad puede ser:
Pronunciada por el emisor (quien propone el movimiento)
Realizada por el receptor (quien recibe y ejecuta la propuesta)
La pronunciación del movimiento no es una acción unilateral; debe ser comunicada por el emisor e iniciada y finalizada por el receptor, quién a su vez tiene la libertad de responder a la propuesta pronunciando un movimiento y así en ese acto convertirse en Emisor.
Esto implica que ambas partes son responsables del proceso comunicativo y deben mantenerse activamente comprometidas en la escucha activa en la danza.

Un punto clave en esta nueva conceptualización es que la escucha no es pasiva, sino activa y constante.
No solo se trata de escuchar al otro, sino también de escucharse a sí mismo en todo momento.
La escucha activa está directamente relacionada con la activación de la propiocepción, es decir, la conciencia de la posición y movimiento de cada parte del cuerpo en el espacio.
Sin embargo, no basta con atender a la respuesta de nuestro propio cuerpo; también es crucial desarrollar la interospección, la capacidad de percibir y leer el movimiento del otro para comprender su posición, intención y tomar decisiones informadas.
Esta interacción genera una sinergia que fusiona los movimientos de ambos bailarines, resultando en una armonía fluida y orgánica. Como sucede en una conversación con un amigo.
Para lograr esto, es esencial comprender la construcción y mecánica de cada unidad de movimiento, ya que su correcta pronunciación permite una comunicación efectiva y precisa en el baile.


La arquitectura del movimiento propuesta por los maestros Celia y Pablo en el MIC (Método de Improvisación Creativa) establece "Puntos de contacto fundamentales" del abrazo y un tramado de "Líneas en el cuerpo" mediante las cuales encontrar la "Línea del movimiento del otro" , es decir del receptor. Conocer comprender la arquitectura de cada cuerpo nos permite comunicarnos entendiendo lo que esta arquitectura requiere de nosotros.
La pronunciación de los movimientos ocurre dentro de un marco estructural fundamental: el abrazo.
En este enfoque, el abrazo se entiende como una estructura funcional con un propósito activo y práctico en el baile: comunicar las intenciones de movimiento.
Ambos bailarines lo ajustan a la arquitectura de sus cuerpos, adaptándolo a sus necesidades y posibilidades.

Esta línea del movimiento del otro cumple el papel de "orejas" de percepción del receptor que le permite oír y comprender la pronunciación de las propuestas del emisor.
Un sistema de pronunciación de movimientos basado en "Niveles" permite comunicar rápidamente a cualquier cuerpo las intenciones del emisor.

Para que la comunicación sea efectiva, una unidad de movimiento debe ser medible.
Esto significa que debe tener un inicio, un desarrollo y un cierre claro.
Si podemos identificar cuándo inicia y cuándo termina, podemos determinar cuándo ocurre la pronunciación y en qué momento se puede intervenir dentro de este canal y proceso de comunicación.
Esto permite que ambas partes puedan ser emisores y receptores en distintos momentos, entendiendo cuándo es posible proponer, recibir y responder dentro del baile.
Así, el tango se convierte en un verdadero diálogo corporal, donde cada bailarín tiene un rol activo y consciente en la comunicación del movimiento.

Para maestros de tango:
Establece una comunicación consciente y responsable.
Limpia conceptos y transmite una idea mental mas clara y precisa.
Permite enseñar conceptos complejos con menos palabras.
Reduce el tiempo de enseñanza.
Simplifica conceptos clave.
Utiliza un concepto y un lenguaje mas congruente con el propósito de la danza.
Para los que inician:
Facilita la comprensión de los principios fundamentales del baile.
Evita la dependencia de la fuerza física o la rigidez en la comunicación de las intenciones.
Desarrolla la responsabilidad individual del bailarín.
Para niveles intermedios y avanzados:
-Profundiza la conciencia corporal.
-Mejora la comunicación en la danza.
-Estimula el pensamiento creativo.
-Desarrolla la creatividad de autor.
-Optimiza la calidad de la improvisación.
-Libera de conceptos que pueden limitarlo a bailar con "iniciados", "avanzados" o aprendices de otras escuelas con otras técnicas.

La resignificación del lenguaje en el tango no solo afecta la técnica de baile, sino que también contribuye a una evolución en la manera en que se percibe la danza.
La idea de "pronunciar movimientos" refuerza valores como la comunicación equitativa, el respeto mutuo y la creatividad compartida.
Además, abre nuevas posibilidades para la enseñanza del tango en contextos más conscientes y respetuosos.
La resignificación del lenguaje en la educación del tango es una herramienta fundamental para transformar la experiencia de aprendizaje y la relación entre los bailarines.
"Pronunciación de movimientos" redefine la comunicación en el tango en los ámbitos educativos y de práctica desde la claridad y la reciprocidad reemplazando el término marcar el cual no alcanza para definir todos los conceptos implicados en la comunicación entre los bailarines.
Basado en teorías de Vygotsky, Hall, Lakoff y Freire, este concepto reconoce que el lenguaje moldea el pensamiento, la física del movimiento y las relaciones interpersonales.
Su aplicación en la pedagogía y el ámbito de práctica del tango favorece un aprendizaje más consciente, expresivo y equitativo.
Este marco teórico respalda la necesidad de adoptar la "pronunciación de movimientos" como un concepto clave en la formación de bailarines y docentes de tango, promoviendo una danza más inclusiva y comunicativa.

El concepto de "Pronunciar Movimientos" representa una evolución fundamental en la enseñanza y práctica del tango, reconfigurando la manera en que los bailarines se comunican en la danza.
Al redefinir el acto de la pronunciación como una interacción más clara, precisa y bidireccional, se abre un camino hacia una danza más consciente, respetuosa expresiva y creativa.
Este enfoque no solo mejora la técnica y la comunicación entre los bailarines, sino que también tiene un impacto profundo en la manera en que los alumnos aprenden y perciben el tango, promoviendo un desarrollo más orgánico e intuitivo.
La integración de este concepto en la pedagogía del tango, especialmente dentro del Método de Improvisación Creativa® (MIC), permitirá una formación más efectiva y moderna, dando herramientas a los bailarines para comprender y ejecutar movimientos con mayor claridad y sensibilidad.
Con su implementación, el tango no solo preserva su esencia, sino que se adapta a las necesidades actuales de enseñanza y aprendizaje, asegurando su crecimiento y evolución dentro del mundo de la danza.
Todos los contenidos de esta publicación están protegidos por la Ley 11.723 de Propiedad Intelectual.
Obra registrada en la Dirección Nacional del Derecho de Autor.
Queda prohibida su reproducción total o parcial sin autorización expresa de los autores.
Pablo Gutiérrez y Celia Villarreal
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